Llegamos a Arica, cielo azul y sol radiante “la ciudad de la eterna primavera”. Recorriendo el centro cívico encontramos una fascinante arquitectura, donde destacan Monumentos Nacionales como la Catedral San Marcos y la Ex-Aduana ambos construidas por el famoso ingeniero francés, Alexander Gustave Eiffel. 

Otro símbolo de la ciudad, es el Morro de Arica, cerro costero de 100 metros de alto, con vista panorámica a toda la ciudad. En 1880, fue el ícono del fin de la Guerra del Pacífico, ahí nació la mítica “Chupilca del Diablo” , trago de agua ardiente y pólvora negra, que tomaron los soldados chilenos, como señala el libro Adiós al Séptimo de línea. La historia precolombina es también palpable en construcciones y vestigios de la ciudad y sus alrededores. En el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, se encuentran las Momias de Chinchorro, las más antiguas del mundo. Otros destinos de interés arqueológico, son el pueblo de Poconchile, Pukará de Copaquilla, Tambo de Zapahuira, Socoroma, Putre y Pukará de San Lorenzo, entre otros.

El borde costero alberga playas limpias y de aguas cálidas. Las favoritas: Playa Brava, El Laucho, Playa Arica y Playa Lisera. También hay balnearios ideales para el surf, parte del circuito mundial, como Playa las Machas y la ex Isla el Alacrán, muy conocida por la ola “El Gringo”, una las más temidas por los riders del mundo. 

Para comer hay un abanico de sabores para elegir. La herencia peruana se siente en la cocina de la zona. Uno de los mejores exponentes es el restaurante Rayu y su plato estrella “asaltado de mar y tierra”. Otro imperdible es el “Ceviche magistral” de Él Chalan. Gozan también de buena reputación, Los Aleros del 21 y Restaurante La Cabaña. Entre las picadas, resaltan, Empanadas Caupolicán, La perla del mar y Caldillo de Congrio. Por último en varios kioskos y mercados venden el dulce típoco de la zona, el Chumbeque, hecho con harina, manteca, yemas, ajonjolí, canela, azúcar, y capas de miel o naranja ¡muy rico!

Desde Arica salen tours para recorrer el Valle de Azapa, Los humedales del Río Lluta, el lago Chungará, el Parque Nacional Lauca y la surrealista Laguna Roja, en medio del desierto. En estos lugares, habitan especies de flora como la queñoa y la llareta; y de fauna como el cangrejo fantasma, huemules, vicuñas y vizcachas.

En el verano la gran atracción es sin duda el Carnaval Internacional Andino “Con la Fuerza del Sol”, uno de los más grandes de Sudamérica. En él participan cerca de 16.000 bailarines y músicos. La fiesta multicultural, que busca reivindicar el protagonismo de la cultura andina en el Norte Grande, se extiende por varios días en febrero.