En los últimos años Antofagasta ha crecido mucho en lo económico y demográfico. Ser un puerto con gran actividad minera, ha potenciado la oferta turística, sin que la ciudad pierda su tranquilidad, sus playas de aguas cristalinas y uno de los cielos más despejados del mundo. 

Los visitantes que recorran el centro de la ciudad, verán que cerca de la Plaza Colón hay varios monumentos, que fueron regalados por colonias extranjeras en el primer centenario de Chile. El Barrio Histórico de Antofagasta, ubicado entre calle Simón Bolívar y José Miguel Balmaceda, es un viaje al pasado. Así se siente caminar por el muelle salitrero de la Compañía Melbourne Clark, donde desembarcaron las primeras tropas chilenas que dieron inicio a la Guerra del Pacífico. A solo cuadras, se encuentran las Ruinas de Huanchaca, antigua fundición de plata que hoy funciona como centro cultural y museo.

Son muchas las playas que posee Antofagasta, un lugar vista a todo el borde costero es el Balneario Juan López. Playa de arenas blancas, olas suaves y una hermosa vista panorámica a la ciudad y al Océano Pacífico. Este lugar de ensueño, se emplaza en una península frente a Antofagasta, cerca de la Reserva Nacional Quebrada de la Chimba, ubicada en los faldeos occidentales de la cordillera de la Costa. 

Además de las playas, la buena gastronomía es otra de las características de la ciudad, esto gracias a la variedad de mariscos y pescados que se dan en su zona. Los más tradicionales: los erizos, el pulpo, las almejas, las lapas, los choritos y los piures. Este último es preparado en distintas formas en los restoranes de la costanera. Famosos son también el cóctel de erizos, los ostiones a la parmesana o el pulpo al pil pil. No pueden faltar también, las ricas y económicas empanadas con distintas delicias del mar.

Carnaval toda la vida

Lugareños y turistas disfrutan de fiestas tradicionales y populares en distintas épocas del año, siguiendo rutas patrimoniales en el desierto y el altiplano que llevan a poblados a unos cuantos kilómetros.  Algunas de las festividades más conocidas son: la Fiesta de San Francisco de Asís en Chiu- Chiu, la Fiesta de La Virgen de Guadalupe en Ayquina, en la precordillera andina, y algo más alto en la cordillera, la fiesta de San Santiago Apóstol en Toconce. Todas estas celebraciones mezclan la religión católica con ritos paganos y místicos, convirtiéndose en una experiencia surrealista inolvidable.

Finalmente, no hay que olvidar que Antofagasta es lugar de partida a los mejores destinos naturales del desierto y altiplano chileno. Desde ahí se pueden contratar tours o arrendar automóviles para ir a recorrer los increíbles parques, pueblos y maravillas que este sector atesora, como el Parque Llullaillao, donde se encuentra el volcán del mismo nombre, que es el segundo más alto del mundo con 6.739 m. A solo 4 horas nos encontramos también con el turístico pueblo de San Pedo de Atacama, que por sí solo ofrece decenas de atractivos turísticos que a traen a personas de todas partes del planeta.