Fundado en 1590, esta ciudad y exclusivo balneario es uno de los más antiguos de Chile. En 1916 se transformó en una comuna independiente que hoy vive del turismo y de las familias que tienen casa de verano en este hermoso lugar de clima mediterráneo.

Entre los atractivos de la zona es la Laguna de Zapallar, ubicada al lado de Maitencillo, se une con la desembocadura del Estero Catapilco y con el Balneario de Cachagua. Las arenas blancas de playa La Laguna, tienen una extensión cercana a los 1000 metros, un deleite para quienes quieran un día playero relajado. También está la Playa de Zapallar, que posee una bahía natural, una pequeña caleta de pescadores y restaurantes muy conocidos por sus platos marinos, que se pueden acompañar de un buen vino blanco y una increíble vista al mar.

Si de playas encantadoras se trata, está Las Cujas, su acceso es exclusivo para peatones los que le da una atmósfera más natural, agradable y segura para ir en familia. Además de playa, hay varios roqueríos y pocitas donde se pueden ver algunos peces, soles de mar y otras especies costeras. Lo más llamativo es la rambla, un largo sendero de piedras y arena que une a Zapallar con Cachagua. El recorrido completo de la rambla, atraviesa varias playas y dura aproximadamente dos horas, las cuales vuelan con la brisa marina y la hermosa vista al Pacífico, más aún si es en buena compañía.

El sector de Cachagua, tiene un ambiente propio, que combina lo moderno con lo rústico, un perfecto equilibrio que se nota en las construcciones de sus características casas hechas con troncos y techumbres de coiron y estuco a la cal. Las calles no tienen un trazado riguroso, ni veredas convencionales. El entorno es de cerros, bosques, playas y muchos restaurantes con la mejor gastronomía de la zona. Aquí los amantes de la aventura y la fauna silvestre, pueden ir a conocer la Isla Los Pinguinos de Cachagua, un hermoso santuario, poco concurrido, que es posible observar exclusivamente con distintos tours en bote que ofrecen los lugareños. 

En cuanto a la bohemia, se puede decir que Zapallar y todas sus localidades son bastante tranquila, pero en temporada alta se llena de turistas y público joven que gusta de las fiestas. Para ir de  “carrete seguro”, en Zapallar está el club Santo Diablo, aquí se puede comer, bailar música en vivo, o disfrutar recitales. Quienes gustan de la música electrónica deben ir al Vulevú, un bar con terrazas y música a cargo de DJs nacionales e internacionales. En temporada alta, suelen agendarse varias fiestas y eventos musicales especiales, para satisfacer la demanda de turistas con ganas de bailar toda la noche.