A solo una hora y 20 minutos de Santiago, Valparaíso, o “Valpo” como le llaman popularmente, siempre es un buen escape a la rutina. Una ciudad cosmopolita única en Chile, que en sus cerros, escaleras y recovecos guarda poesía, arte, secretos, amor, rabia, llantos y risas. Una ciudad amada y vilipendiada, pero nunca indiferente. Nadie sale de Valparaíso sin una historia que contar.

En el Puerto de Valparaíso se pueden tomar lanchas o catamaranes que navegan hasta Concón, con vista al Océano Pacífico, los cerros de Valparaíso y Viña de Mar. En el mismo barrio nos encontramos con el Bar La Playa, que destaca por su arquitectura antigua, emulando a un barco son muchos los bares y restaurantes de este sector. Pero la novedad es que se acaba de abrir el Mercado Puerto de Valparaíso, que estuvo cerrado una larga temporada tras el terremoto de 2010. El lugar cuenta principalmente con marisquerías, verdulerías y restaurantes económicos con distintas delicias marinas. 

A pasos del barrio puerto está el ascensor Artillería, que lleva al Paseo 21 de mayo donde se puede ver toda la costanera de la ciudad un hermoso espectáculo que de noche luce aún más con las luces y la actividad incesante de la maquinaria del puerto, un colorido engranaje que parece tener vida propia. El ascensor es uno de los más de 30 elevadores que conectan el plan de la ciudad con algunos de sus muchos cerros.

Entre los cerros más turísticos está el Concepción y el Cerro Alegre, donde hay una importante oferta hotelera, restaurantes de lujo y muchos bares para todos los tipos de bolsillo. Acá destaca El Internado, El Bar del Tío, Bar El Ritual, El Fauna y muchos otros para regodearse. 

El mayor atractivo de la ciudad se encuentra caminando por los cerros, ahí se pueden ver casas antiguas y muchos murales y arte callejero, llama la atención perderse por las escaleras que llegan a lugares a veces insospechados y otras, a ninguna parte. En una de esas caminatas, se llegará al cerro Bellavista, donde se encuentra una La Sebastiana, una de las casas de Pablo Neruda, poeta que como muchos otros de ayer y hoy se enamoró y desenamoró en Valparaíso y es que el “puerto amarra como el hambre”, como dijo el fallecido trovador porteño Gitano Rodríguez.