Frutillar es una ciudad del sur de Chile, que fue fundada a orillas del lago Llanquihue el 23 de noviembre del año 1856, por inmigrantes alemanes que llegaron a la zona durante el gobierno del presidente Manuel Montt. Los colonos construyeron sus casas en los alrededores de la bahía y se dedicaron a labores agrícolas y ganaderas, instalando lecherías, molinos, destilerías, curtiembre y algunas tiendas de venta de víveres y de implementos. Hoy la ciudad tiene una potente actividad turística, aprovechando sus múltiples bellezas naturales.

Además del cautivante lago Llanquihue, Frutillar tiene vista privilegiada al volcán Osorno. El macizo deja ver su figura en el horizonte, siendo una de las postales más emblemáticas del sur chileno. Sus 2.661 metros de altura se muestran imponentes, al igual que su cumbre siempre blanca de nieve virgen.

El Teatro del Lago, gracias al cual Frutillar se ha convertido en un importante centro cultural del país, es una obra emblemática de la ciudad. En él se celebran las “Semanas Musicales de Frutillar”, en verano, y también se realizan conciertos, obras teatrales, ballet y cine durante todo el año. Es el teatro internacional más austral del mundo, y se levanta frente a los volcanes Puntiagudo, Osorno, y Calbuco a orillas del Llanquihue, lo que despierta el interés de turistas de todo el mundo.

Como varias ciudades del sur, Frutillar tiene una fuerte influencia alemana. El Museo Colonial Alemán surge del interés de los habitantes locales por conocer y preservar la historia de la inmigración alemana del siglo XIX en esa zona. En 1979, La Municipalidad de Frutillar cedió al Universidad Austral de Chile, tres hectáreas que habían pertenecido a la familia Richter, dando comienzo así a la edificación y la habilitación del terreno para el museo que finalmente fue inaugurado el 28 de enero de 1984.

Quienes visiten esta hermosa ciudad pueden encontrarse con la fiesta de la cerveza de Frutillar, que a inicios de febrero reúne los principales fabricantes de cerveza artesanal alrededor de una fiesta donde no faltan la alegría, la buena música y el baile.